Aventura

Rocódromos

Un rocódromo es un lugar para aprender, compartir y volver a intentarlo. Diseñamos, construimos y mantenemos instalaciones de escalada pensando en las personas que las van a utilizar y en quienes se ocuparán de ellas cada día.

Escuchamos lo que necesita cada proyecto: el espacio disponible, el tipo de uso y los niveles de sus usuarios. Nuestro equipo combina experiencia en escalada y capacidad técnica para llevar esas ideas a la estructura, los paneles y los acabados, cuidando tanto el conjunto como los detalles del montaje.

El trabajo continúa después de la entrega. Revisamos el estado de la instalación, atendemos el desgaste y planificamos las reparaciones y mejoras necesarias. Nos importa que el rocódromo conserve su calidad con el paso del tiempo y siga siendo un espacio al que apetezca volver.

Vías ferratas

Cada pared tiene su carácter. Antes de trazar una vía ferrata, observamos el terreno y escuchamos qué experiencia se quiere ofrecer. Diseñamos recorridos que tengan sentido en ese lugar, teniendo en cuenta sus accesos, la dificultad prevista y las necesidades de uso y mantenimiento.

Nuestro equipo lleva el proyecto a la roca: construimos la instalación y cuidamos la colocación de anclajes, cables y elementos de progresión. La experiencia de trabajar suspendidos se une a la preparación técnica y a una forma de hacer las cosas basada en la atención y la coordinación entre compañeros.

También mantenemos y reparamos vías ferratas. Revisar el desgaste, detectar deterioros y actuar sobre ellos forma parte del cuidado que necesita una instalación expuesta a la intemperie. Queremos que detrás de cada paso haya un trabajo bien pensado y bien ejecutado.

Espeleódromos

Descubrir un paso estrecho, orientarse y avanzar en equipo: un espeleódromo acerca las sensaciones de la exploración a un espacio diseñado para ello. Planteamos cada instalación según el lugar disponible, las personas que la utilizarán y la actividad que se quiere desarrollar.

Diseñamos y construimos los recorridos cuidando su distribución, los materiales y los acabados, junto con las necesidades de acceso, supervisión y mantenimiento. Nuestro equipo aporta una mirada práctica al proyecto: pensar en cómo se vivirá la experiencia también significa pensar en cómo se atenderá la instalación.

Una vez en uso, realizamos su mantenimiento y las reparaciones necesarias. El cuidado de los elementos y la revisión de su estado ayudan a conservar un espacio preparado para seguir aprendiendo, explorando y compartiendo.

Parques aéreos

Un puente que invita a dar el siguiente paso, un recorrido que se comparte y un reto que se recuerda. Diseñamos y construimos parques aéreos buscando ese equilibrio entre la experiencia de sus usuarios y las necesidades de quienes los gestionan.

Cada proyecto empieza por conocer el espacio y definir sus recorridos. Nuestro equipo trabaja en la elección y el montaje de los elementos, las plataformas y las conexiones, prestando atención a los detalles que hacen que el conjunto funcione. La experiencia en altura y la coordinación durante la obra nos permiten abordar cada fase con criterio técnico y cuidado.

El mantenimiento forma parte del proyecto desde el principio. Revisamos los componentes y realizamos las reparaciones y sustituciones que requiera su estado. Acompañamos así a la instalación durante su uso, para que el desgaste y el paso del tiempo se atiendan con la misma dedicación que su construcción.

Tirolinas

El instante de dejar atrás la salida y recorrer el paisaje queda en la memoria. Detrás de esa sensación hay un proyecto que exige atención al terreno, a las personas y al funcionamiento de toda la instalación.

En Trazo Vertical diseñamos y construimos tirolinas adaptadas a su emplazamiento y al uso previsto. Nuestro equipo aborda el trazado, los apoyos, los accesos y los elementos de salida y llegada como partes de un mismo conjunto. La preparación técnica y el cuidado del montaje acompañan cada decisión, desde la primera propuesta hasta la ejecución.

También nos ocupamos del mantenimiento: revisar el estado de los cables, las fijaciones y los demás componentes, detectar necesidades de intervención y realizar las reparaciones correspondientes. Nos gusta que el trabajo bien hecho se perciba tanto en la experiencia como en el cuidado que recibe la instalación a lo largo del tiempo.